
Con el mismo marcador del partido de ida, Racing derrotó a Vélez en el Cilindro y alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores después de casi tres décadas.
El equipo de Gustavo Costas, campeón vigente de la Sudamericana, se impuso 1 a 0 con un gol de Santiago Solari y concretó un global de 2 a 0.
Desde el arranque, el local mostró superioridad. Con circulación rápida, variantes ofensivas y juego por las bandas, generó numerosas ocasiones en la primera parte, pero se topó con una muralla llamada Tomás Marchiori. El arquero visitante tapó remates de Agustín Almendra, Franco Pardo y el propio Solari, que incluso estrelló un disparo en el palo. Pese a tener tres delanteros definidos, Vélez no logró inquietar a Facundo Cambeses en ese tramo inicial.
En el complemento, Guillermo Barros Schelotto movió el banco con los ingresos de Manuel Lanzini y Tobías Andrada. Vélez creció y estuvo cerca de emparejar la serie. Lanzini probó con un remate que se fue desviado y Imanol Machuca tuvo la chance más clara: su disparo fue atajado a medias por Cambeses y la pelota pareció ingresar. El juez Ostojich convalidó, pero el VAR corrigió y anuló lo que hubiese sido el empate en el global.
Ese susto despertó a Racing, que ajustó con los cambios y volvió a tomar el control. La defensa, con un sólido Santiago Sosa en el medio, contuvo los intentos visitantes. El propio Sosa tuvo su premio casi en ataque, con un cabezazo que dio en el travesaño.
La jugada decisiva llegó a los 36 minutos del segundo tiempo. Gabriel Rojas encaró por izquierda, superó a tres rivales y sacó un centro atrás que Solari empujó al gol para desatar el festejo de todo Avellaneda.
Con la ventaja asegurada, Vélez no tuvo reacción y Racing cerró una noche histórica. Alcanzó su cuarta victoria consecutiva en la Copa y, después de 28 años, se instaló nuevamente entre los cuatro mejores del continente.