
La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) intimó mediante notas formales a cuatro clubes náuticos para que desalojen los espacios que actualmente ocupan.
La medida generó un profundo malestar entre socios y autoridades de estas instituciones, quienes aún no tienen certezas claras sobre su futuro.
El Club Náutico Vai Ruzú es uno de los afectados, y su socia Analia Baldassini compartió detalles sobre la difícil situación que atraviesan.
“Hubo un pedido de desalojo a través de notas de la EBY”, afirmó Baldassini, y explicó que en reuniones previas se les había asegurado que no serían desalojados. Sin embargo, nunca recibieron documentación oficial que ratifique esa promesa. “Todavía no tenemos certeza, no hay un papel ni nada que diga que no nos van a sacar”, subrayó con preocupación.
Baldassini destacó que el proceso de reubicación ya se está llevando a cabo, aunque considera que se hace sin una planificación transparente ni consenso real. “Esto ya es una reubicación, pero todas son promesas. Nos afecta a todos”, aseguró.
La incertidumbre ha generado un fuerte impacto emocional entre los miembros del club. “En todo el club y socios, esto generó malestar. Algunas personas no duermen hace un mes”, expresó, reflejando el desgaste que provoca la falta de definiciones.
Además del impacto social, también hay un fuerte vínculo emocional con el espacio que ocupan. “No queremos dejar nuestro lugar. Todo se hace a pulmón y con el aporte de socios y donaciones. Plantamos árboles, mi hijo plantó una palta. ¿A dónde nos vamos a ir?”, se preguntó Baldassini.
El plazo inicial para la permanencia en el lugar vencía el 31 de diciembre, pero luego se les otorgó una extensión. No obstante, nuevas comunicaciones indicaron que no serían desalojados, aunque sin respaldo oficial. “Ahora, según notas que sacaron, dicen que no nos van a desalojar, pero todas son promesas”, concluyó.
Fuente: M4