Patricia Bulrich encabezó un acto con López Murphy y bajó un discurso durísimo: «Esta vez hay que ir a fondo para desmantelar el sistema mafioso que domina la Argentina».

21 marzo, 2022

La presidenta del PRO encabezó un acto con López Murphy en el que bajó un discurso durísimo: «Esta vez hay que ir a fondo para desmantelar el sistema mafioso que domina la Argentina».

Patricia Bullrich pasó por Córdoba para cerrar la segunda cumbre de liberales dentro de Juntos por el Cambio, un conglomerado de halcones que todavía llora por el gradualismo de Macri y dice que en la coalición debe primar la ideas de derecha por sobre las «liberales progresistas» de Martín Lousteau.

Bullrich fue el plato fuerte del encuentro, que tuvo como entrada a Ricardo López Murphy, quien cerró un acuerdo con el Partido Libertario cordobés y otros sellos provinciales, por lo que se encamina a ser un partido nacional, lo que le permitirá sentarse en la Mesa Nacional como titular de Republicanos Unidos. Al inicio del encuentro se pasó un saludo de Rodríguez Larreta, que pidió que sean «muchos más los que defienden la libertad» .

En sus discursos, la presidenta del PRO y el exministro de Economía dejaron varios mensajes hacia la interna. El principal: no es el tiempo de hablar de candidaturas, sino de programas, y estos deben tener una impronta liberal, no pseudo progresista.

«Los liberales tenemos que aportar a Juntos por el Cambio la idea de que no hay liderazgos excluyentes. Putin cree en los liderazgos excluyentes. En Juntos por el Cambio el liderazgo es del programa. Trabajamos para una idea, no para una persona, no queremos jefe», dijo Bullrich ante decenas de halcones.

Antes, López Murphy había dicho algo similar: «No puede haber candidatos si antes no hay un programa. El programa es central para que la coalición persista y gane en el 2023».

En ese sentido, antes de los discursos de Bullrich y López Murphy, los liberales mostraron las garras: va de suyo que las críticas se enfocaron en el Gobierno nacional, pero no pasaron inadvertidos los dardos hacia otros socios de Juntos. Uno de los blancos fue Martín Lousteau: Francisco Sánchez, diputado nacional por Neuquén, dijo que le preocupa que en la coalición hubiera un «liberal de izquierda», como se auto definió el senador en el debate por el acuerdo con el FMI, en el que dijo que defiende «Un Estado grande».

Volviendo a los mensajes hacia la interna, y para dejar en claro que Juntos por el Cambio «no tiene jefes», Bullrich se sentó al lado de Luis Juez. Aunque no habló en el acto, la candidatura a gobernador del senador es resistida por el macrismo duro. «Si los macristas tienen votos, que vayan a interna contra Juez», se escuchó.

Otra vez en el discurso, Bullrich reiteró sus críticas al gradualismo aplicado durante el gobierno de Macri: «No podemos hacer lo mismo que hicimos, tenemos que animarnos a más, jugarnos a fondo en la transformación y desmantelar un aparato de poder que hizo de la Argentina un lugar invivible».

«El desafío fundamental que tenemos en 2023 es matar al Estado parasitario. El populismo está sin plata y sin líder, está desnudo», dijo Bullrich, pero advirtió para los moderados de la coalición: «No nos van a perdonar si permitimos la vuelta a lo peor que dio la Argentina en el último tiempo. No podemos hacer lo mismo que hicimos, tenemos que animarnos a jugarnos a fondo en la transformación».

Para que no queden dudas, señaló que no en el próximo gobierno de Juntos «no puede haber más ‘seguimos’, debe haber ‘cambiemos’ a fondo». «Luchamos para desestructurar un sistema mafioso que domina la Argentina. El que no se anima que lo diga», desafió.

«La primera batalla es por la representación: el populismo dejó de ser la representación de las masas para ser la representación de su propio poder», dijo Bullrich durante la parte de su discurso enfocada en asociar al Frente de Todos con el populismo.

Así, acusó al «populismo» de «quebrar el carácter de los argentinos»: «El quiebre del carácter es la idea de que la Argentina está regalada a este modelo populista. Tenemos que ganarle la narrativa a esa idea.

«La lucha es contra el desprecio, contra la idea de que el trabajo, el esfuerzo y el estudio de los argentinos no tiene sentido; lograr que ese ciudadano sienta que tiene lugar en su país».