
En los últimos días, el expresidente Mauricio Macri volvió a estar en el centro de la escena política. Primero por el operativo clamor del Gobierno para retomar el diálogo con él y luego, por el efectivo reencuentro con el presidente Javier Milei. Todo se dio en medio de la fuerte polémica que se desató por la polémica por los vínculos de José Luis Espert con el empresario Fred Machado, que generó su renuncia a la candidatura a diputado.
Milei y Macri no se hablaban desde hace un año y en menos de una semana, se encontraron dos veces en la Quinta de Olivos. La primera fue el domingo 28 de septiembre pasado y la dio a conocer el propio Macri, a través de sus redes sociales.
La segunda se hizo este viernes, poco después, porque el titular del PRO tiene programado un viaje al exterior y se ausentará por varios días. El caso es que, más allá de la expectativa en el Gobierno, puertas adentro de su propio partido hay muchas dudas sobre la relación con los libertarios.
“No creo que haya sido tan buena”, comentó un alfil del PRO a TN, días después del primer encuentro. La desconfianza con La Libertad Avanza crece desde el último cierre de listas bonaerense, donde tuvieron muy poco lugar. Y remarcaron: “Milei no le dio las definiciones que esperaba Macri”.
“La filtración de la reunión le sirve más a Milei que a Macri. Están negociando algo más grande, por lo que es difícil que se pueda sumar a la campaña. Está en pausa esa posibilidad”, expresó a este medio un dirigente que está al tanto de las conversaciones entre ambos.
Mientras tanto, en el Gobierno siguen alimentando la vuelta al diálogo con el titular del PRO. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, volvió a enviarle un guiño a Macri y aseguró que se sentaría a hablar con él. Están distanciados desde lo que fue la álgida interna partidaria en la que el expresidente finalmente se quedó con el control del partido.
Un sector del PRO sostiene que el partido tiene que mantener el apoyo al Gobierno, pero “desde una distancia prudencial”. Los últimos casos sobre sospechas y denuncias de corrupción encendieron las alarmas, en especial en aquellos que ya tenían serias dudas en asociarse con La Libertad Avanza.
Incluso se lo plantearon al propio Macri en la reunión de consejeros del PRO, previa al cierre de alianzas. El dato es que desde las provincias -aunque no todas- también se oponían, por lo que se determinó que haya “libertad de acción”. Así, hubo acuerdo en Provincia y Ciudad de Buenos Aires para las legislativas nacionales, pero no en muchos otros distritos.