
El ex mandatario de Paraguay, Horacio Cartes, fue internado este jueves en terapia intensiva en un sanatorio privado de Asunción luego de sufrir episodios convulsivos.
Según el parte médico, el dirigente de 69 años se encuentra estable, sedado e intubado para asistencia respiratoria.
Cartes, actual titular del Partido Colorado —principal fuerza política del país— ingresó al sanatorio Migone tras presentar presión arterial elevada y arritmia cardíaca en su residencia. El infectólogo Eugenio Báez, convocado al domicilio del ex presidente en horas de la mañana, detalló que posteriormente registró convulsiones tónico-clónicas repetidas, lo que motivó su traslado urgente al centro médico.
Ya en terapia intensiva, los profesionales le practicaron estudios de alta complejidad. Una resonancia magnética descartó isquemia o hemorragia cerebral, excluyendo así la posibilidad de un accidente cerebrovascular. Los médicos anticiparon que se realizarán análisis complementarios, incluida una punción lumbar, para determinar si existe un cuadro infeccioso.
El senador Antonio Barrios, médico personal de Cartes, sostuvo que el ex mandatario “es una persona bastante sana” y que no tenía antecedentes de hipertensión hasta este episodio. También indicó que se mantuvo lúcido hasta el momento en que fue sedado y que el parte médico se actualizará diariamente.
La internación generó un fuerte operativo de seguridad en las inmediaciones del sanatorio, donde también se hicieron presentes familiares y allegados.
Cartes gobernó Paraguay entre 2013 y 2018 y continúa siendo una figura determinante dentro del oficialismo. Empresario antes que político, se afilió al Partido Colorado en 2009 y fundó el movimiento interno Honor Colorado, sector que hoy conserva mayoría en ambas cámaras del Congreso.
Su presidencia estuvo marcada por controversias, entre ellas el intento de habilitar la reelección presidencial en 2017, iniciativa que provocó masivas protestas y finalmente fue retirada.
En 2023, durante la administración de Joe Biden, Estados Unidos impuso sanciones en su contra por presuntos hechos de corrupción. Dos años más tarde, el gobierno de Donald Trump decidió levantarlas.
El actual presidente paraguayo, Santiago Peña, es considerado su principal heredero político. Fue ministro de Hacienda durante su gestión y llegó al poder impulsado por el movimiento Honor Colorado.