
El ambiente artístico argentino enfrenta desde la noche del miércoles la dura certeza de una pérdida honda: murió el actor Jorge Lorenzo, figura de extensa y destacada trayectoria en el cine, el teatro y la televisión.
La noticia la confirmó a Teleshow Natalia Bocca, encargada de la prensa de su último espectáculo y amiga personal.
Cada palabra suya, teñida por el dolor, echó luz sobre los difíciles últimos meses del reconocido actor.
A los 66 años, y tras permanecer internado desde septiembre, se apagó la vida de un hombre que supo dejar huella, desde los escenarios más consagrados hasta las historias mínimas de pueblos que reviven en escena.
Las complicaciones comenzaron de un modo abrupto.
“Estaba internado desde septiembre, primero tuvo un problema cardíaco. Pero luego se fue complicando a problemas respiratorios”, relató Bocca, con voz serena y un dejo de resignación.
Había esperanza primero, dudas después, y finalmente ese silencio que solo la noticia de una muerte confirma.
El arte argentino perdió, así, al intérprete que en la última década alcanzó una popularidad renovada gracias a su inolvidable personaje de Capece en El Marginal; un rol que repitió en el también exitoso spin-off En el Barro y que le abrió la puerta a una nueva generación de público, que incluso lo tendrá en pantalla en la segunda temporada.
En sintonía con su esplendor televisivo, en los últimos meses alternó en las tablas las obras Del barrio La Mondiola yPóker Indio, su último estreno.
Alí subió al escenario para encarnar a un hombre que alguna vez emigró, al que la vida obliga a cuestionar sus caminos cuando los recuerdos del pueblo natal regresan, uno a uno, con cierto humor y una nostalgia inevitable.
Ahora, cada una de esas publicaciones en Instagram se convirtió en un improvisado obituario de colegas, amigos y espectadores que pasan a dejarle el último adiós.