Gobierno en shock: de la paranoia por Karina al contraataque

31 agosto, 2025

En medio del escándalo por presuntas coimas, en la Casa Rosada analizan una presentación judicial para que se investigue un “aparato de inteligencia ilegal” por los audios adjudicados a la hermana del Presidente.

“¿Qué es la supervivencia? Una infinita capacidad de sospecha”.

La posibilidad de que Karina Milei pudo haber sido grabada en la intimidad de su despacho, en el primer piso de la Casa Rosada, el mismísimo corazón del poder, dejó al oficialismo en estado de conmoción.

Si espían a la segunda persona más importante del Gobierno, después del Presidente, qué puede esperar el resto.

¿Cuántos funcionarios hay bajo vigilancia y de quién? ¿Hay algún traidor interno? ¿Fue un episodio aislado?

Después de analizar la situación, el Gobierno busca pasar a la ofensiva y trabaja en borradores para una presentación judicial bajo la hipótesis de la existencia de un “aparato de inteligencia ilegal” cuyo propósito es “atentar contra la democracia”.

Los dos audios atribuidos a la secretaria general de la Presidencia son muy breves y, en apariencia, no tendrían relación con el caso de presuntas coimas en el área de discapacidad. El primero dura 7 segundos y allí plantea que “hay que estar unidos”.

El segundo, de 9 segundos, se refiere a las horas de trabajo diario, lo que lleva a su entorno a pensar que quizás fue tomado en la etapa inicial de la gestión.

No tienen certezas de nada. Ni del origen del material, ni del que puede salir a la luz. La Libertad Avanza está envuelta en un clima de peleas internas a partir de su génesis como fuerza nacional, allá por la campaña presidencial de 2023. Desde entonces, se filtraron audios de dirigentes negociando listas de aquélla boleta, fotos de viajes al exterior, conversaciones de Zoom del bloque de diputados, capturas de mensajes de referentes de las provincias, varias acusaciones de “carpetazos”. Como si alguien estando adentro jugara para afuera; o si alguien de afuera, hubiera entrado. O ambas.

En medio de un gobierno con aspectos circenses, esas maniobras circularon como parte de un show para alimentar a las fieras, hasta el punto de quiebre que se plasmó hace casi dos semanas: el sistemático monitoreo sobre Diego Spagnuolo, funcionario y amigo del Presidente, captado delatando una trama de sobornos, mezquindades y disputas que pincelan un universo degradado.