
El `combo´ Carlos Palacios empezó a ser efecto en Boca. Cuando Juan Román Riquelme lo llamó para traerlo de Colo Colo como ese jugador distinto que podía cambiarle la ecuación a un equipo necesitado, sabía que el talento venía acompañado de cuestiones extrafutbolísticas. La indisciplina de a poco irrumpió en el camino del chileno y tuvo sus consecuencias.
Aquel faro de esperanza que supo ser para los hinchas xeneizes en sus primeras presentaciones se fue diluyendo, al punto de que ahora ni siquiera fue convocado por Miguel Ángel Russo para la Copa Argentina.
Aunque internamente dejaron trascender que presenta una tendinitis en ambas rodillas y por eso no viaja a Santiago del Estero para enfrentar a Atlético Tucumán, e incluso el propio jugador así lo dijo en un fuerte comunicado, quienes transitan el predio de Ezeiza día a día hablan de que el experimentado DT colmó su paciencia con algunas actitudes y bajó el martillo.
Los antecedentes del pasado, la acumulación de «molestias» antes de varios partidos importantes y una seguidilla de indisciplinas hicieron que Russo dijera «basta». Ahora, Palacios quedó en la mira del entrenador y difícilmente sea convocado en el corto plazo.